Laboratorio de creación con nuevos medios y tecnologías libres | Pumpumyachkan tinkuy 2024
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Texto acompañado por Arely Amaut [PE]
Rumpa: Nahuimpuquio, visiones esféricas de la laguna, se crea a través de la relación de Daniel con las fuentes de agua del Valle del Mantaro. Para empezar su proceso identificó a la laguna de Chonchón y la laguna de Ñahuimpuquio, y por la proximidad a Huancayo toma la decisión de continuar la investigación en Ñahuinpuquio guiado por Joseph.
Daniel realiza grabaciones de video en 360 para acompañar las entrevistas a Joseph, ambos comparten varios viajes en bote permaneciendo dentro del tiempo-espacio del agua, para relatarnos la laguna, para conocer la relación que mantiene con la comunidad homónima y su valor histórico, estando muy próxima al complejo arqueológico de Arwaturo, y también se aborda la relación de ésta con otros cuerpos de agua del valle del Mantaro.
“Mi nombre es Joseph, les invito a conocer el centro comunitario de Ñahuimpuquio donde podemos apreciar la laguna de Nahuimpuquio: Ñahui es ojo, Puquio es manantial de agua, es decir que esta laguna tiene conexión subterránea con la laguna de Paca, laguna de Jauja. Esta laguna mide de 15 a 20 metros a los costados y de 80 a 90 metros al medio, se alimenta de dos puquiales: ajospuquio y chaquipuquio, es decir tenemos dos ingresos de dos puquios que salen del subterráneo, como también apreciamos las islas flotantes en esta laguna.
Podemos observar las tres variedades de patos como el pacpac, el zambullidor de Junín que es de pico puntiagudo pero conocido como gallareta. También en esta laguna se encuentran tres campanas de oro, plata y bronce; esas tres campanas han sido echadas en esta laguna por la invasión de los españoles, tres campanas que han estado en las ruinas donde hoy en día es un centro arqueológico, lo podemos apreciar al fondo del cerro, son sitios donde los incas conservaban sus alimentos.
«En esta laguna se puede nadar pero a su debida temperatura, el agua es tibia, no es fría, en tiempos de lluvia el agua se mantiene más caliente”.
Daniel : «Durante mi vivencia en la laguna pude aprender que la comunidad la respeta mucho y tienen cuidado con el tipo de embarcaciones que usan. En esta laguna hay distintas creencias, una de ellas como nos cuenta Joseph la conexión subterránea a la laguna de Paca que es considerada la laguna más grande del Valle del Mantaro».
Para transmitir la amplitud que permita la inmersividad y escucha de la laguna, el proyecto intervine con diferentes medios: recolecta videos 360, se utiliza Hydra para cambiar el cielo y reemplazarla por visuales de algunas plantas recolectadas, observadas a través de microscopios, una animación con Blender dentro del vídeo, y utiliza la técnica de sonido ambisónico para procesar audios recolectados.
«La motivación personal que nutre este camino es porque visitaba durante mi infancia el distrito del agua, ya que mi mamá trabajaba ahí, y establecí un vínculo de familiaridad con la Comunidad de Ñahuimpuquio. Desde este vínculo y responsabilidad parte el propósito de poner en valor la importancia de las fuentes de agua para aprender, comprender su personalidad y problemáticas, desde la guía y escucha de la voz de la comunidad. Me refiero a las personas de la laguna que estoy conociendo como Joseph y Alberto Astete, artesano local de 73 años que nos comparte la organización comunal para la distribución del agua por el Valle del Mantaro.
Debemos seguir preguntándonos sobre el camino del agua: de dónde viene y a dónde va, es un bien común que se puede acabar, no solo por el cambio climático, sino por causa de personas que se las ingenian para poder tapar el manantial. Es central la escucha de la cosmovisión de la comunidad que afirma que todas las aguas del Valle Mantaro están conectadas subterráneamente y, recuperar sus saberes sobre el cuidado que hay que tener del agua».
Daniel comunica la escucha de mitos, relatos y preguntas que crean imágenes inmersivas, transitando diferentes mundos y escalas, macro y micro, desde el cuerpo de agua de Rumpa: Ñawimpuquio y el complejo arqueológico de Arwaturo, que se suman a diferentes movimientos de recuperación del respeto y cariño al bien común del agua, de la yakumama (madre agua) y los saberes ancestrales.
La vida del puquio, cuidado por la comunidad de Ñahuimpuquio, nos cuenta lo que, para nuestra cosmovisión andina, es la crianza, la siembra y la cosecha del agua; el puquio siendo un nudo dentro un amplio tejido que la yakumama recorre anudando y permitiendo la continuidad de ciclos visibles y no tan visibles, desde las lluvias, la neblina y las nubes que habitan en el hanaq pacha (mundo de arriba), que son recibidas en el kay pacha (mundo de aquí), para a ser sembradas y cosechadas, se infiltran y almacenan dentro del uku pacha (mundo de abajo), en cavidades y canales subterráneos donde yaku recorre la tierra para volver a ser llamada por plantas, infraestructuras andinas de riego, canales, amunas, ríos, humanes, es decir permitiéndonos la continuidad de la vida.
La propuesta que Daniel presentó en el tinkuy fue un video 360 y una instalación para observar microscópicamente algunas plantas de la laguna, sin embargo, el proceso que ha seguido durante el laboratorio, se está diseñando una infografía 360 que estará alojada en una web para que sea posible la interacción
Rumpa: Ñahuimpuquio, Cortometraje 360